SenegalTerritorios con la mirada Altaïr
El Senegal avanza, al igual que otros países donde la prosperidad ya beneficia hoy a sectores de la población que no la habían conocido antes. Ese bienestar se ha logrado sin transformar el país en un suburbio industrial del Primer Mundo ni en una plantación al servicio de la industria alimentaria. El Senegal ha tenido una evolución tranquila, propia, que no renuncia a las ventajas del progreso ni tampoco a su estilo tradicional de vida. Es común que el viajero vea a campesinos y a gentes de todos los oficios trabajando a fuerza de brazos o con tecnologías básicas, sin percatarse del teléfono móvil que guardan en el bolsillo, o del hecho que sus hijos chateen de manera habitual con sus amistades o se muevan con familiaridad por las redes sociales. Eso no implica que la nación esté exenta de dificultades, y no sólo de índole económica: perdura el conflicto que, desde hace cuarenta años, enfrenta al Gobierno central y a las organizaciones que defienden el derecho a la autodeterminación para la región de Casmance, en el sudoeste.
Los retos son grandes, sin duda, pero no sería justo ignorar lo ya conseguido, los aciertos acumulados. Como la asimilación de las instituciones coloniales en el joven Estado soberano. Esa opción no solo permitió dar los primeros pasos con una base, sino que aportó una identidad colectiva sin traumas. Gracias, en parte, a ella, el Senegal es un país vital y creativo, donde la alegría de vivir se manifiesta en todos los ámbitos: en el taller del artista, el mercado, el bar, la sala de conciertos...
Desde Altaïr te acercamos a este territorio a través de la literatura, ofreciéndote una selección de obras de varios géneros; del periodismo, con historias y reportajes exclusivos publicados en Altaïr Magazine; y también una propuesta de viaje concebida para obtener una inmersión de 360º en la destinación.
Altaïr ViajesPropuestas para viajar a Senegal
Enclavado entre el Sahel y la región tropical, Senegal tiene argumentos para ser el bautismo africano de muchos viajeros. Seguro, amable y con buenos servicios turísticos, el país atesora una amplia gama de paisajes que dibujan el rostro de un país que a pesar de su variedad étnica siempre ha destacado por su cohesión social y política. Desde su independencia en 1960, Senegal ha tenido una evolución tranquila que no renuncia a las ventajas del progreso ni tampoco a su estilo tradicional de vida. Es común que el viajero vea a campesinos y gente de todos los oficios trabajando a base de brazos o con tecnologías básicas, sin darse cuenta del teléfono móvil que guardan en el bolsillo; el uso cada vez más popular de las redes sociales también convive, por ejemplo, con las multitudes reunidas para disfrutar de los combates de lucha tradicional senegalesa. Con un pie en el pasado y uno el presente, con un ojo en el pasado y otro en el futuro, Senegal es un país vital y creativo, donde la sociedad muestra su amplia oferta cultural en el taller del artista, el mercado, el bar, la sala de conciertos y en todas partes donde el viajero pueda conversar con un senegalés o senegalesa que le muestre su forma de entender el mundo y el talante de su día a día.
Altaïr Viajes, creada en 1988 con el nombre de Orixà, es una agencia especializada en ofrecer viajes culturales y de naturaleza, individuales o para grupos reducidos; una agencia pionera en la concepción del viaje como una forma respetuosa de conocimiento de otras culturas. A partir de 2017 se convierte en Altaïr Viajes y, siguiendo con la filosofía y los valores de Altaïr, incorpora a su oferta los viajes con experto: propuestas con contenido, calidad y singularidad, concebidas para ir más lejos y alcanzar una inmersión de 360º en la destinación.


