Editorial ALTAIR REVISTA,S.L. /
162 págs.
5.95 €
Muchas razones para volver una y otra vez Estambul se reconoce, pero también se descubre. La ciudad tiene historia a raudales, pero también la crea, hoy, ahora mismo. Su tiempo no se...

Embarque / Cafés / Mimar Sinan / Museo Arqueológico
Introducción / La vieja princesa de las aguas
El mar propició la fundación de la ciudad y todavía condiciona el día a día de sus habitantes /
Jaume Bartrolí
Gran Bazar / Los entresijos de un mercado muy próspero
Su actividad mueve fortunas y da de comer a miles de personas /
Marc Morte
Historia / El mito de Oriente
El Imperio Otomano fascinó a pintores y a escritores europeos durante siglos /
David Fernández de Castro
El distrito de Beyoglu / Donde Estambul se divierte a cualquier hora
Restaurantes, cafeterías y bares musicales dan forma a una gran oferta de ocio /
Marc Morte
Mundo otomano / Entre el poderío militar y el culto a la delicadeza
Los sultanes fueron tan temidos por sus ejércitos como admirados por su tolerancia y su protección de las artes /
Inés Eléxpuru
Literatura / Una ciudad de escritores
El éxito de Orhan Pamuk abre paso a la traducción de otros autores turcos /
Rafael Carpintero
El Cuerno de Oro / Distintas formas de nombrar a Dios
Las comunidades “del Libro” encontraron un refugio en sus orillas /
Andrés Mourenza
Portafolio / Ara Güler, el fotógrafo de la verdad
Sus imágenes en blanco y negro dan testimonio de cómo fue la vida de las clases populares hace medio siglo /
Rafael Badia
Política / Dos proyectos de sociedad antagónicos
Laicismo e islamismo se disputan hoy el poder en Turquía /
Jaume Bartrolí
Bizancio / Continuadores del saber clásico griego y romano
Toda la Edad Media, Constantinopla fue una isla de cultura asediada por imperios que codiciaban sus riquezas /
Julio José Ordovás
Guía de Estambul / María Eugenia Casquet
Cuaderno de Viajes / Reportajes, noticias y sugerencias relacionados con los viajes y con las culturas del mundo.


Editorial - Nº 58 / 01 - Marzo 2009
ESTAMBUL.
Modernidad con raíces
MUCHAS RAZONES PARA VOLVER UNA Y OTRA VEZ
Estambul se reconoce, pero también se descubre. La ciudad tiene historia a raudales, pero también la crea, hoy, ahora mismo. Su tiempo no se detuvo en el año 1453, con la toma de Constantinopla por los turcos otomanos, ni siquiera en 1922, tras la abolición del Sultanato. Impulsada por su crecimiento demográfico, la ciudad se ha visto obligada a reinventarse durante las últimas décadas, poniendo toda la carne en el asador. Se han trazado avenidas y vías rápidas, se levantaron puentes, se ampliaron las líneas de tranvía, a la vez que se mejoraban otros transportes tradicionales como los vapur (transbordadores). Paso a paso, la antigua Estambul —maniatada en callejones, recovecos y pendientes— abrió sus perspectivas, se liberó de corsés… y descubrió que se gustaba. Fruto de esa renovación, Estambul es hoy una ciudad moderna, vital, vanguardista. Para comprobarlo, basta consultar su agenda cultural: no existen disciplinas ni tendencias que queden al margen, para deleite de un público ávido de experimentación.
Por supuesto, permanecen las grandes mezquitas y los opulentos palacios, que colman los anhelos de belleza de los visitantes. La ciudad no ha perdido ni un ápice de su interés romántico, de su majestuosidad. La antigua capital de imperios nunca defrauda. Pero sería un error identificar Estambul solo con un deslumbrante museo a gran escala, con un escaparate de civilizaciones que marcaron una época pero que ya forman parte del pasado. La ciudad está rabiosamente viva.
Como siempre —acaso más que nunca—, Estambul sigue siendo una encrucijada natural entre Europa y Asia, entre los modelos económicos occidental y de Oriente Próximo, entre laicismo e islamismo, entre el anhelo de libertad individual y la voluntad de preservar identidades colectivas. Sus contradicciones son flagrantes, saltan a la vista en los nuevos barrios, ya sean comerciales, financieros o de precaria autoconstrucción, donde hallan acogida los inmigrantes que, día tras día, llegan desde Anatolia. Estambul, como toda Turquía, afronta una crisis de identidad que no resolverá a corto plazo. Valores tradicionales y modernidad compiten para liderar un futuro que, en cualquier caso, asoma apasionante y lleno de oportunidades.
Altaïr agradece a Marc Morte y a Jaume Bartrolí su implicación en este número. En él intentamos transmitir todo su conocimiento y su amor hacia una ciudad, por muchas razones, única.