KOMA

KOMA
Ficha Técnica
Editorial:
ALFREDO VIDAL
ISBN:
978-84-617-9050-0
EAN:
9788461790500
Disponibilidad:
En stock
Idioma:
CATALA

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kComo dijo el filósofo: "el hombre es un genio cuando sueña y un mendigo cuando razona". Aunque la razón nos resulte inconveniente, en ocasiones, y aparente ser contraria al sueño, no es necesaria; sin ella no habríamos llegado hasta aquí. Pero es cuando soñamos que nos elevamos realmente hasta lo insospechado y adquirimos la genialidad como categoría. Disponemos de muchos modos de soñar. Viajar en el descubrimiento de lo diferente es, para mi, lo más semejante a soñar; soñar despierto.
Ante todo debo precisar que no soy antropológo, ni tengo estudios de antropología. Tan solo soy un observador, un voyeur con hambre de conocer sobre lo humano. No pretendo, por tanto, dar explicación de ningún por qué. Al fin y al cabo ¿es la explicación lo que importa o es lo vivido? ¿Qué nos interesa más la razón del por qué del Guernica, o su contemplación?
En honor a la verdad, he de confesar que sí pretendo un provecho con estas páginas: el de comunicar las vivencias de mis aproximaciones a los koma. Singular etnia, prácticamente desconocida hasta hace una década que debió de realizar, forzada por su aisalmiento radical, un largo periplo desde regiones de África central hasta ocupar la llanura del río Faro. Una segunda persecución les obligó a refugiarse en los escarpados montes Alantika; macizo saheliano frontera natural entre Camerún y Nigeria.
Los koma son agricultores de muy reducidas parcelas. Retales de territorio, no mayores en ocasiones que nuestro dormitorio, cuando las laderas y el terreno se lo permiten. Son también en parte recolectores y, en menor medida, cazadores pero ante todo son animistas. Se refugiaron en cumbres inaccesibles para no ser sometidos; islamizados. Y justamente por tal decidida actitud fueron merecedores del calificativo de "pueblo perdido" por sus propios perseguidores.
Con posterioridad a esas persecuciones, los menos, permanecieron en su remoto refugio hasta nuestros días, siendo el animismo la única razón de ser de su existencia. Otros decidieron no huir más y se asentaron en las tierras bajas, aceptando ser sometidos, adoptando el cristianismo o el islam e incluso prácticas que los desgajaron de la naturaleza, como la ablación. Estos últimos no son los koma de los que hablo aquí.
Quizá sí que la existencia sea puro azar sin fin ni designio, como dice Woody Allen. Sin azar no se entienden esas inercias evolutivas en la humanidad -jugueteos de ese azar- que la hacen tender hacia ciertas formas de caos que encuentran su equilibrio en esas mismas tendencias caóticas. Dicho esto, sorprende que contadas culturas como esta, pudiendo parecer que lo están, no se encuentran en la frontera límite de esa inercia.
Estas páginas son mi modesto tributo a un grupo étnico, a una cultura que eligió ese aislacionismo voluntario en condiciones durísimas e hizo de él su modo de vida; la más elemental relación con la naturaleza. Relación que el hombre tiene con ella desde mucho antes que fuera poseído por la dimensión "mágico-religiosa".
¿Cómo los recordará la historia, me pregunto? Espero aportar un ápice de información a ese recuerdo.